Estudio ·
Compras públicas en cifras: competencia, precios y procesos desiertos
Qué dicen 610 mil procesos y 698 mil adjudicaciones del Estado dominicano, en todas las modalidades, sobre cuánta competencia hay, cuánto se paga frente al presupuesto y por qué una compra fracasa.
- Procesos publicados, 2015 a junio de 2026
- 610,104
- Adjudicaciones analizadas
- 698,307
- Procesos declarados desiertos
- 26,494
- Proveedores con adjudicación en 2025
- 11,720
El universo completo
Medimos todas las modalidades que registra el Sistema Electrónico de Contrataciones Públicas: compras por debajo del umbral, compras directas, contrataciones menores, comparaciones de precios y licitaciones, de 2015 a junio de 2026. Son 610,104 procesos publicados por 730 instituciones. Cada modalidad tiene su umbral y su dinámica, pero las tres preguntas son las mismas en todas: cuánta competencia hay de verdad, cuánto se paga frente al presupuesto y qué pasa cuando una compra fracasa.
Competencia: un mercado amplio y muy concentrado
En 2025, 11,720 proveedores distintos recibieron al menos una adjudicación. El 1% de ellos se llevó el 64.9% del valor adjudicado. La base es ancha y la cima, estrecha: muchos proveedores ganan poco y pocos ganan casi todo.
La competencia se nota en el precio. Cuando un proceso se reparte entre varios proveedores, el Estado paga en mediana 0.856 de su presupuesto; cuando lo gana uno solo, 0.981. La diferencia, cerca de doce puntos, es lo que vale tener más de un oferente calificado.
Desiertos: la compra que fracasa y vuelve
26,494 procesos quedaron desiertos en el período, en 539 de las 730 instituciones que compran: el 4.3% del total. Dos de cada tres se volvieron a convocar en menos de un año, con una mediana de 22 días hasta la adjudicación del proceso que lo reemplazó. La necesidad era real; lo que falló fue la especificación, el presupuesto o el mercado al que se le pidió.
Reconvocar tampoco garantiza nada: uno de cada ocho procesos reconvocados vuelve a quedar desierto (12.4%).
| Categoría | Desiertos |
|---|---|
| Consultoría y estudios | 8.5% |
| Medio ambiente y agro | 8.1% |
| Seguridad y vigilancia | 7.0% |
| Redes y telecomunicaciones | 6.3% |
| Software y licencias | 6.2% |
| Construcción y obra | 5.5% |
| Promedio de todas las compras | 4.3% |
| Vehículos y transporte | 3.8% |
| Alimentos y raciones | 3.4% |
| Medicamentos | 2.1% |
Las compras que más fracasan son las que exigen criterio. Una consultoría o un estudio queda desierto el 8.5% de las veces, el doble del promedio; las de medio ambiente, el 8.1%. Las compras verdes, las que el propio Estado marca como sostenibles, quedan desiertas el 7.3% de las veces. Lo que se compra por catálogo, como alimentos o medicamentos, casi nunca falla.
Por modalidad: la contratación menor
La contratación menor es la modalidad por la que pasa el grueso de las compras recurrentes: desde RD$268,111.38 hasta RD$2,010,835.37 en bienes y servicios para 2026, según la Resolución PNP-03-2026 bajo la Ley 47-25. En su rango habitual, 132,227 procesos, se repiten los mismos patrones con más detalle:
- Entre 2025 y 2026, 4,873 proveedores ganaron al menos una; el proveedor mediano gana dos y el 39.4% gana una sola vez.
- El 20.5% de los procesos se adjudica a más de un proveedor, porque muchas instituciones adjudican por renglón y no por lote.
- La mediana de lo adjudicado frente al presupuesto es 0.952. El 13.4% se adjudica exactamente al presupuesto, señal de que no hubo competencia real, y el 24.4% por encima: el presupuesto es una estimación, no un techo.
- Entre 2024 y junio de 2026, el 32.1% de los procesos se reservó a MIPYME y MIPYME-Mujer.
La baja competencia tiene dos causas opuestas, y la tasa de desierto las separa. En los mercados cerrados (combustible, tickets canjeables, reactivos de marca) entre el 90% y el 100% de los procesos se adjudica exactamente al presupuesto y solo entre el 3% y el 6% queda desierto. En los nichos desatendidos queda desierto entre el 15% y el 29%: renglones como cloro, fibra óptica, etiquetas o cables. Son compras que el mercado puede atender, mal especificadas o mal presupuestadas.
Advertencia de método: el presupuesto suele publicarse sin ITBIS y el monto adjudicado se registra con ITBIS. Por eso la relación entre ambos subestima el descuento real. En un caso revisado documento por documento, la relación aparente fue 0.70 y la real, 0.589.
Recurrencia: el Estado compra lo mismo cada año
En contratación menor, 3,173 combinaciones de institución y renglón se repiten en tres o más años distintos y cubren el 17.1% de la modalidad. Hay renglones comprados por la misma institución más de 200 veces en diez años. Lo que se repite se puede planificar: es la diferencia entre comprar bajo urgencia y comprar con competencia.
Lo que significa para quien compra
- Medir el renglón antes de publicar. Cuántos proveedores lo han ganado, a qué relación con el presupuesto y cuántas veces quedó desierto. Es lo que define si el pliego va a encontrar mercado.
- Especificar la función. La Ley 47-25 prohíbe mencionar marcas salvo que no exista otra forma precisa de describir el objeto. Una especificación funcional y verificable atrae más oferentes.
- Presupuestar con referencias reales. El mismo bien adjudicado en otras instituciones es la mejor referencia de precio disponible.
- Tratar el desierto como diagnóstico. La ley permite reabrir ajustando criterios sin cambiar el objeto; el informe de por qué falló es lo que hace que la segunda vez funcione.
Método y fuentes
Fuente: datos abiertos de la Dirección General de Contrataciones Públicas en datos.gob.do, en dos conjuntos: Estadísticas de adjudicaciones transadas por el SECP 2015-2026 (698,307 registros) y Procesos publicados en el SECP 2015-2026, con corte al 30 de junio de 2026.
Antes de medir se excluyeron los contratos cancelados o rescindidos (8.3%) y los registros duplicados por reemisión (7.1%). Las categorías se asignan por palabras clave sobre la descripción de cada proceso. La reconvocatoria considera la misma institución y una descripción al menos 50% coincidente dentro de 365 días. Para la contratación menor se tomó el rango de RD$200 mil a RD$2 millones, para mantener comparables los años anteriores a los umbrales de 2026. Los datos abiertos no publican el número de oferentes por proceso; las conclusiones sobre competencia se infieren de la cantidad de adjudicatarios y de la relación con el presupuesto.